Este texto es material educativo de carácter general sobre los bonos indexados a la inflación en México. No es asesoría de inversión ni recomendación sobre ningún instrumento, y se apoya en las fuentes oficiales listadas al final.
Análisis: cómo leer la diferencia entre las dos tasas
La distancia entre la tasa nominal de un Bono M y la tasa real de un Udibono del mismo plazo colocados el mismo día es el dato con más contenido informativo de toda esta serie. Los participantes del mercado la usan como aproximación a la inflación implícita para ese horizonte. El 20/08/2026 y el 27/08/2026 hubo subastas de ambos instrumentos en el mismo tramo, diez años en el primer caso y veinte en el segundo, lo que hace la comparación razonablemente limpia: mismo emisor, misma fecha, mismo plazo objetivo.
Conviene ser preciso sobre qué establece esa diferencia y qué no. No es un pronóstico del banco central ni de la Secretaría de Hacienda, es el precio al que los postores estuvieron dispuestos a asignarse papel ese día. Incluye, además de la inflación esperada, una prima por el riesgo de que la inflación resulte distinta y un componente de liquidez, porque el mercado de Udibonos es más delgado que el de Bonos M. Un lector que la interprete como una previsión oficial está atribuyendo a la cifra más de lo que contiene.
La segunda advertencia es sobre el rezago. La UDI del 10/09/2026 no refleja la inflación de ese día sino la interpolación de índices ya publicados, y el INPC más reciente de la serie mensual del banco central corresponde a Jul 2026, con nivel de 145.169. Entre el momento en que los precios se mueven y el momento en que el principal de un Udibono lo registra hay semanas de distancia. Para un tenedor de largo plazo eso es irrelevante; para quien compara rendimientos de un mes contra otro, no lo es.
El tercer punto es de estructura y suele decidir el resultado en carteras institucionales. El principal ajustado se liquida al vencimiento, no cada semestre. Lo que se cobra en el camino es el cupón calculado sobre un principal que crece, de modo que el perfil de flujos de un Udibono es más cargado al final que el de un bono nominal del mismo plazo. Esa característica, combinada con la reapertura de emisiones que explica plazos como los 3,899 o los 7,644 días vistos en agosto de 2026, hace que la duración efectiva del papel no se lea directamente de la etiqueta del tramo.
Por último, un dato de infraestructura que ayuda a entender dónde vive este instrumento. S.D. Indeval, el depósito central de valores del país, lista expresamente a los Udibonos junto con Cetes, Bonos y Bondes entre los instrumentos de mercado de dinero cuya custodia, compensación y liquidación administra. Un inversionista que compra Udibonos no recibe un título: recibe una posición registrada en esa infraestructura, con el ajuste del principal calculado sobre una unidad que el Banco de México publica todos los días.
Lo que dicen los documentos
Un Udibono no promete pesos. Promete Unidades de Inversión, y son los pesos los que se calculan al final, con el valor que la UDI tenga el día del pago. Esa inversión del orden habitual es lo que distingue al instrumento y lo que explica por qué su tasa se ve tan baja al lado de la de un bono nominal del mismo plazo.
La unidad de cuenta que se mueve todos los días
El Banco de México publica el valor de la UDI en una serie diaria que arranca el 04/04/1995 y se identifica como SP68257 dentro de su Sistema de Información Económica. Para el 08/09/2026 el valor publicado es de 8.814940 pesos por UDI, para el 09/09/2026 de 8.815497 y para el 10/09/2026 de 8.816055. Las tres cifras corresponden a días consecutivos y muestran el rasgo esencial de la unidad: se mueve en pasos pequeños y continuos, no en saltos mensuales.
Ese movimiento sigue al Índice Nacional de Precios al Consumidor. El propio Banco de México advierte que, conforme a la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de abril de 2008, desde el 15 de julio de 2011 corresponde en exclusiva al Instituto Nacional de Estadística y Geografía elaborar y publicar los índices nacionales de precios. La información sobre inflación referida a junio de 2011 fue la última que publicó el banco central, y el INEGI comenzó la difusión con los resultados de la primera quincena de julio de 2011.
El nivel del índice es un dato mensual. En la serie SP1 del banco central, el INPC se ubica en 145.527 para May 2026, 145.131 para Jun 2026 y 145.169 para Jul 2026. Un tenedor de Udibonos no necesita seguir esa serie día con día, pero conviene saber que la UDI diaria es una interpolación de ese índice mensual, y que por eso el ajuste del principal llega con rezago respecto al momento en que los precios efectivamente cambiaron.
Qué se subasta y con qué resultado
Los Udibonos son bonos de desarrollo del Gobierno Federal denominados en Unidades de Inversión. El Banco de México describe su característica fundamental como la de proteger a sus tenedores ante cambios inesperados en la tasa de inflación, y precisa que estos títulos pueden o no devengar intereses, quedando facultada la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para colocarlos a descuento o bajo par. El decreto que autorizó a la Secretaría a emitir esta familia de títulos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 22 de septiembre de 1987, con una modificación publicada el 9 de septiembre de 1998.
Los resultados de colocación permiten ver el instrumento en operación. En la subasta del 20/08/2026 se colocó un Udibono a diez años con un plazo de 3,899 días, un monto asignado de 1,000 millones de Udis y una tasa de rendimiento real de 4.64 por ciento anual. El 27/08/2026 se colocó uno a veinte años, con plazo de 7,644 días, monto de 900 millones de Udis y tasa real de 4.61 por ciento. El 03/09/2026 el tramo corto: un Udibono a tres años, plazo de 1,092 días, monto de 1,000 millones de Udis y tasa real de 3.99 por ciento.
Dos detalles de esas cifras merecen atención. El primero es que el monto se asigna en millones de Udis, no en pesos, lo que confirma que la unidad de cuenta del papel es la UDI en todas las etapas y no solo al vencimiento. El segundo es el plazo en días: 3,899 días para el título llamado a diez años y 7,644 para el de veinte. Los Udibonos se reabren, es decir, se coloca más papel de una emisión ya existente, de modo que el plazo remanente rara vez coincide con la etiqueta comercial del tramo.
La tasa real frente a la tasa nominal
La comparación más útil se hace con los resultados del mismo día. En la subasta del 20/08/2026, mientras el Udibono a diez años se colocó a una tasa real de 4.64 por ciento, el Bono M a tasa fija a diez años se colocó a 9.16 por ciento. El 27/08/2026, el Udibono a veinte años pagó una tasa real de 4.61 por ciento y el Bono M a veinte años una tasa nominal de 9.64 por ciento. El 03/09/2026 el bono a tasa fija a treinta años se colocó a 9.87 por ciento.
En el tramo corto el contraste se da contra los Cetes. En las tres semanas citadas, el Cete a 28 días se colocó a 6.15, 6.13 y 6.49 por ciento; el de 91 días a 6.45, 6.60 y 6.54; el de 182 días a 6.76, 6.72 y 6.69; y el de 364 días a 7.06 el 20/08/2026 y 7.00 el 03/09/2026. Todas esas son tasas nominales: incluyen la compensación por la inflación esperada. La tasa de un Udibono no la incluye, porque esa compensación viaja por otro canal, el del principal indexado.