Nota de la redacción: este es un contenido educativo de carácter general sobre instrumentos vinculados al producto bruto; no constituye asesoramiento de inversión y se apoya en los documentos oficiales citados al final.

El cupón atado al producto bruto interno se suele describir como un bono que paga cuando la economía crece. La descripción es incompleta: el pago no depende solo de que la economía crezca. El instrumento que la República Argentina entregó en el canje de 2005, y volvió a entregar en el de 2010, no paga por crecer: paga cuando se cumplen tres condiciones simultáneas, y lo que abona no es una porción del crecimiento sino una fracción de la diferencia entre el producto observado y una trayectoria fijada de antemano en una tabla. Toda la mecánica está escrita en el prospecto suplementario presentado ante la Securities and Exchange Commission de los Estados Unidos, y conviene leerla en ese orden.

Tres condiciones que deben cumplirse a la vez

El prospecto es explícito: la Argentina hará un pago sobre los valores vinculados al PBI respecto de un año de referencia solo si se cumplen tres condiciones. La primera es que el producto bruto real observado de ese año supere el PBI del caso base, la trayectoria de referencia que figura en una tabla incluida en el propio documento. La segunda es que el crecimiento anual del producto real observado supere la tasa de crecimiento del caso base para ese mismo año. La tercera es que los pagos acumulados sobre el título no hayan alcanzado su tope.

La segunda condición es la que desarma la lectura intuitiva. Un año de crecimiento no dispara un pago si ese crecimiento no supera además el ritmo previsto en el caso base. Puede haber expansión económica y no haber cupón. La tabla del caso base fija valores año por año medidos en pesos de 1993, y el documento aclara que se ajustará si el año de precios base cambia. Como referencia, el caso base para 2004 es de Ps.275,276.01 millones medidos en pesos de 1993.

El producto real observado se define por remisión: es el producto bruto interno de la Argentina en pesos constantes de cada año calendario tal como lo publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El emisor no calcula la variable de la que depende su propia obligación, la toma de la oficina de estadística.

La fórmula: un veinteavo del excedente, ajustado por moneda

El excedente, o Excess GDP, es el monto en que el producto real observado, convertido a pesos nominales, supera al caso base convertido de la misma manera. La conversión se hace multiplicando por el deflactor del PBI, definido como el cociente entre el producto nominal observado y el producto real observado del mismo año, ambos publicados por el INDEC. En el año de precios base ese deflactor vale uno.

El monto a cobrar por cada unidad de valor nocional surge de una fórmula corta: el excedente disponible es igual a 0.05 multiplicado por el excedente expresado en miles de millones de pesos nominales, y ese resultado se multiplica por un coeficiente de unidad de moneda. Ese coeficiente es 0.012225 para los títulos en dólares, 0.015387 para los emitidos en euros y 0.004190 para los emitidos en pesos. Los tres números no son arbitrarios: representan la proporción que un valor de una unidad de moneda guarda respecto del monto elegible agregado de todos los títulos elegibles a la fecha del prospecto, unos US$81.8 mil millones, calculado con los tipos de cambio vigentes al 31 de diciembre de 2003.

El tope, la expiración anticipada y la ley aplicable

El instrumento tiene un límite de vida útil económica. El total a pagar durante la vida del valor, por unidad, no puede superar 0.48 por unidad de moneda. El propio prospecto lo ilustra: quien recibió valores por un monto nocional de US$1 millón tiene un tope de pagos de US$480,000. Si ese tope se alcanza antes de la expiración programada, el título se considera expirado ese mismo año, y si el pago de un año supera el saldo remanente, se distribuye únicamente ese remanente.

Los valores entregados en el canje de 2005 expiran a más tardar en diciembre de 2035, y en el canje de 2010 se entregaron valores con la misma fecha límite, denominados en dólares, euros, yenes y pesos. La ley aplicable a cada valor vinculado al PBI es la misma que rige el bono nuevo al que estaba inicialmente adherido, de modo que un mismo instrumento económico convive bajo legislaciones distintas según la serie de origen.

Análisis: por qué la definición del índice terminó en los tribunales

Un contrato que hace depender un pago del dato de una oficina estadística traslada el riesgo metodológico al contrato mismo. Eso es exactamente lo que ocurrió. El informe anual de la República registra que los demandantes iniciaron litigios en relación con una disputa sobre el método de cálculo del pago de los cupones vinculados al PBI emitidos en 2005 y 2010, concentrada en el año de referencia 2013.

El recorrido judicial permite dimensionar la cuestión. En el Reino Unido, el juicio se sustanció entre octubre y noviembre de 2022 y la High Court dictó sentencia el 5 de abril de 2023, declarando que el monto total adeudado por los cupones denominados en euros correspondiente al año 2013 era de aproximadamente €1.3 mil millones, más intereses y costas. La República pidió autorización para apelar, la Court of Appeal inglesa rechazó el recurso el 12 de junio de 2024 y la Corte Suprema del Reino Unido denegó la autorización el 14 de octubre de 2024.

Lo que ese expediente muestra no es un problema de solvencia sino de redacción. Cuando el pago depende de comparar un producto real observado contra una tabla fijada en pesos de un año base determinado, cualquier cambio en la metodología del índice obliga a decidir cómo se compara lo nuevo con lo viejo. El prospecto previó ese caso con una regla de ajuste proporcional, y la controversia se instaló igual, sobre cómo aplicarla.

Un lector que se encuentre hoy con un instrumento de este tipo, en cualquier jurisdicción, tiene tres preguntas útiles antes que cualquier estimación de valor. Quién publica la serie de la que depende el pago y con qué frecuencia. Qué ocurre si esa serie cambia de base o de metodología. Y cuánto queda disponible bajo el tope acumulado, porque un cupón que ya pagó buena parte de su límite es un contrato distinto del que era el día que se emitió.